El comité español de la BSA (Business Software Alliance) ha alertado del riesgo de que la distribución de software pirata se concentre en Internet, con las graves consecuencias que esta práctica puede tener para el sector y para los usuarios.
Así lo ha expresado la BSA en la presentación de los resultados del 'III Estudio sobre piratería de Software en el canal de distribución', elaborado por la consultora GfK- Emer. El índice de software ilegal en el canal de venta tradicional ha bajado 24,8 puntos, pasando de un 45,9 por ciento en 2007 a un 21,1 por ciento en 2009.
Según Luis Frutos, presidente del comité Español de BSA, “estos resultados confirman que las acciones de concienciación e información pueden ser muy efectivas si se realizan con recursos y de forma coordinada, constructiva y constante”. En este sentido, Frutos destacó las iniciativas llevadas a cabo por BSA en los últimos años, orientadas a trasladar de las ventajas objetivas del software legal, y la colaboración con el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, AETIC y ADDETI en la campaña “Software 100 % Legal” y reclamo también el impulso de cambios legislativos para combatir la piratería y lograr un entorno digital seguro
Para BSA, las conclusiones del estudio también corroboran el hecho de que el propio canal de distribución se está profesionalizando, cada vez más consciente de las grandes ventajas que conlleva la comercialización exclusiva de software legal, alejándose de las prácticas fraudulentas de la competencia ilegal y desleal.
No obstante, la BSA explicó que esta reducción de la piratería en el canal de venta tradicional supone un cambio de tendencia emergente y preocupante hacia otros canales, y entre ellos, posiblemente Internet sea el que más rápido se desarrolla. De hecho, a pesar de esta mejora en la distribución, el índice global de piratería se mantuvo constante. Este índice, según el último informe global de IDC para BSA, correspondiente a 2008, es del 42 por ciento en España, siete puntos por encima de la media de la Unión Europea (35 por ciento) y nueve más que los países de Europa Occidental (33 por ciento).
Aunque los estudios de IDC y GfK- Emer miden diferentes aspectos de la piratería del software, la constatación de una reducción tan significativa e importante en el canal de distribución tradicional frente a las elevadas cifras de piratería de software global que tiene aún nuestro país, nos lleva a pensar que “las copias de software ilegal se están adquiriendo por parte del usuario final por nuevas vías. Internet aparece como un nuevo canal para un número cada vez mayor de empresas y usuarios debido a su rápido desarrollo en nuestro país en los últimos tiempos, por lo que la Red debe ser ahora el centro de atención para las autoridades y para las entidades como BSA”, destaca Luis Frutos.